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Miércoles, 12 de agosto de 2026 Edición Nº 4
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Deportes · Igualdad

El dilema de la equidad: ciencia, el caso Cunningham y el futuro del deporte femenino

La polémica pública de la base de las Indiana Fever, Sophie Cunningham, en defensa de la categoría femenina ha reabierto uno de los debates más polarizados del deporte actual. Un repaso a las ventajas biológicas de la pubertad masculina y a las nuevas normativas de World Athletics, World Aquatics y el Comité Olímpico Internacional.

Sophie Cunningham, base de las Indiana Fever

Sophie Cunningham, base de las Indiana Fever, durante un partido de la WNBA. Sus declaraciones a ESPN en defensa de la categoría femenina protegida desataron una de las polémicas más sonadas de la temporada.

El principio sobre el que se edificó la segregación por sexos en el deporte fue, desde sus inicios, la búsqueda de una competencia justa. Las categorías masculina y femenina no se crearon a partir de constructos sociales, identidades o preferencias personales, sino de realidades fisiológicas. En los últimos años, la inclusión de atletas trans que han transicionado de hombre a mujer dentro de las categorías femeninas ha abierto uno de los debates más complejos del deporte moderno.

Mientras los defensores de la inclusión total argumentan que el deporte debe reflejar el derecho a la identidad de género de cada persona, quienes defienden las categorías femeninas protegidas sostienen que la biología debe prevalecer para garantizar la equidad competitiva y la seguridad de las deportistas. El debate ya no es solo una discusión teórica: se ha convertido en un desafío normativo que llega desde las canchas escolares hasta las ligas profesionales de más alto nivel, como ha demostrado esta temporada la propia WNBA.

Las ventajas biológicas

Para analizar este debate de forma rigurosa hay que acudir a la literatura científica publicada en revistas de medicina deportiva y fisiología humana. La revisión más citada es la de la Dra. Emma Hilton, bióloga del desarrollo, y el Dr. Tommy Lundberg, fisiólogo del Instituto Karolinska, publicada en 2021 en la revista Sports Medicine bajo el título «Transgender Women in the Female Category of Sport». Su trabajo analiza el impacto de la pubertad masculina en el rendimiento deportivo y en qué medida persiste tras la transición.

Durante la pubertad masculina, la exposición a la testosterona genera cambios anatómicos y fisiológicos que, según esta revisión, marcan una brecha de rendimiento frente a las mujeres biológicas en tres frentes principales: capacidad cardiovascular (corazón y pulmones de mayor volumen, VO2 máx más elevado), densidad ósea y estructura esquelética (huesos largos, mayor estatura, pelvis más estrecha) y masa muscular y fuerza (la testosterona multiplica la masa muscular esquelética y desplaza la tipología de fibra hacia la contracción rápida).

Según Hilton y Lundberg, las terapias actuales de supresión de testosterona aplicadas a mujeres trans que atravesaron la pubertad masculina solo reducen la masa muscular y los niveles de hemoglobina en porcentajes modestos —entre un 5% y un 10%—, mientras que buena parte de las ventajas estructurales, como la talla, la capacidad pulmonar o la arquitectura ósea, permanecería prácticamente intacta. Conviene matizar, sin embargo, que esta conclusión no es unánime dentro de la comunidad científica: otros investigadores han cuestionado la base empírica de estos estudios, señalando que gran parte de los datos disponibles proceden de poblaciones cisgénero o de estudios en personal militar, no de atletas trans reales, y que la variación individual en la respuesta a la supresión hormonal es amplia. Se trata, en definitiva, de un terreno científico activo y todavía en disputa, no de un consenso cerrado.

Sophie Cunningham y el terremoto en la WNBA

Este trasfondo científico ha encontrado un reflejo directo en el deporte profesional estadounidense. La base de las Indiana Fever, Sophie Cunningham, se convirtió este verano en el epicentro de una controversia global después de que ESPN publicara un reportaje —y una entrevista en directo con la presentadora Elle Duncan— en el que la jugadora defendía abiertamente la preservación de la categoría femenina. «Quiero proteger a las niñas pequeñas en un vestuario, o a las jóvenes que practican deporte, que no deberían tener que competir contra hombres biológicos», declaró Cunningham, quien insistió en que su postura respondía a «sentido común» y a la necesidad de «proteger a las niñas», no a rechazo alguno hacia la comunidad trans: «Recibí muchas críticas por, supuestamente, odiar a las personas trans. Y yo pienso: nunca dije eso», matizó ante la prensa.

"Quiero proteger a las niñas pequeñas en un vestuario, o a las jóvenes en el deporte, que no deberían tener que competir contra hombres biológicos."

La jugadora llegó a sugerir que la creación de federaciones o divisiones específicas para atletas trans sería una solución razonable para que todo el mundo pudiera competir, pero remarcó que mezclar las categorías «destruye la esencia competitiva femenina» amparada históricamente por leyes como el Título IX. La polémica tuvo además un capítulo doméstico: en su pódcast «Show Me Something», su copresentador y amigo de la infancia, West Wilson, se desmarcó públicamente de su postura y defendió la inclusión de las atletas trans, lo que añadió una capa más a la controversia.

Las declaraciones de Cunningham generaron una ola de reacciones encontradas. Por un lado, recibió un apoyo notable de colectivos que defienden el deporte femenino de base y de aficionados partidarios de mantener la división estricta por sexo biológico. Por otro, la tensión escaló dentro de la propia liga: el 2 de agosto de 2026, la entrenadora principal de las Minnesota Lynx, Cheryl Reeve, acudió a un partido ante Indiana Fever luciendo bajo la chaqueta una camiseta con el lema «Trans Kids Belong» y mantuvo una conversación con Cunningham en la pista al término del encuentro. Días antes, NaLyssa Smith —excompañera de Cunningham en las Fever, hoy en otra franquicia— había vestido una prenda con un mensaje similar.

La respuesta de las federaciones internacionales

Ante la evidencia de los informes científicos y el aumento de la tensión en las competiciones, las principales federaciones deportivas internacionales han ido abandonando las posturas ambiguas del pasado para aplicar normativas más estrictas centradas en la protección de la categoría femenina. World Athletics, presidida por Sebastian Coe, votó en marzo de 2023 excluir de la categoría femenina en competición internacional a las atletas trans que hayan pasado por cualquier fase de la pubertad masculina. World Aquatics aplica desde junio de 2022 el mismo criterio, y su «categoría abierta», estrenada en la Copa del Mundo de Berlín de 2023, no recibió ninguna inscripción y permanece inactiva desde entonces. El Comité Olímpico Internacional, por su parte, delega en cada federación internacional la potestad de fijar sus propios criterios de elegibilidad, sin imponer una regla única para todos los deportes olímpicos.

Coe ha declarado en repetidas ocasiones que la prioridad del atletismo mundial es «defender la equidad de la categoría femenina», mientras que en natación el propio anuncio de la categoría abierta —pensada para que pudiera competir cualquier atleta con independencia de su identidad biológica o su transición— reconocía implícitamente que la vía de la coexistencia dentro de una misma categoría no estaba resultando viable.

Un debate lejos de cerrarse

El debate sobre la inclusión de personas trans en el deporte femenino combina física, anatomía, ética y justicia distributiva, y sigue siendo, pese a los últimos movimientos normativos, un terreno abierto y disputado tanto en la ciencia como en la opinión pública. El caso de Sophie Cunningham ha puesto de manifiesto la disposición de algunas deportistas a defender públicamente sus espacios de competición, al tiempo que ha expuesto las profundas divisiones —dentro de los vestuarios, las federaciones y la propia sociedad— sobre cómo conciliar la inclusión con la equidad competitiva.

Fuentes: E. Hilton y T. Lundberg, «Transgender Women in the Female Category of Sport», Sports Medicine (2021); World Athletics; World Aquatics; Comité Olímpico Internacional (COI).

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