La «Odisea» que no es de Nolan: cómo una copia hecha con IA engañó a media España en Prime Video
Mientras la superproducción de Christopher Nolan bate récords de taquilla, una copia barata hecha con inteligencia artificial se cuela en el top de Prime Video España y confunde a miles de espectadores que buscaban la película equivocada.
Mientras «La Odisea» de Christopher Nolan hace historia en los cines —ha superado ya los 1.400 millones de dólares recaudados en todo el mundo, por delante de «Deadpool y Lobezno», y se ha convertido en la película calificada para adultos más taquillera de todos los tiempos—, una segunda «Odisea» se colaba discretamente en el top 5 de Prime Video en España.
Un mockbuster con ayuda de la inteligencia artificial
No es la de Nolan. Es una producción de The Asylum, la productora especializada en los llamados «mockbusters» —imitaciones baratas de grandes éxitos de taquilla, famosa por títulos como «Sharknado»—, que llevaba semanas trabajando en su propia versión del clásico de Homero para aprovechar el tirón del estreno real. El resultado: actores de reparto sobre fondos de chroma key, escenas generadas con inteligencia artificial y una factura que dista años luz de los 250 millones de dólares de presupuesto de Nolan.
Una crítica sin piedad, pero con público
La crítica no ha tenido piedad: «la basura más grande que recuerdo haber visto jamás» es uno de los comentarios que circulan en foros de cine, junto a valoraciones que la describen como un auténtico naufragio audiovisual. Y sin embargo, la cinta ha escalado hasta la segunda posición entre las películas más vistas de la plataforma en España, ayudada por un algoritmo de recomendación que no siempre distingue bien la intención de búsqueda del usuario: quien teclea «La Odisea» buscando la de Nolan puede acabar, sin darse cuenta, dándole al play equivocado.
"Ya no hace falta ni rodar bien la película: basta con que el algoritmo confunda al espectador el tiempo suficiente para sumar reproducciones."
El negocio de la confusión
El episodio es un ejemplo curioso de cómo el negocio del cine de serie B se ha adaptado a la era del streaming y la inteligencia artificial generativa: ya no hace falta ni rodar bien la película, basta con que el algoritmo confunda al espectador el tiempo suficiente para sumar reproducciones.
Así que la próxima vez que alguien se plantee pasar dos años de su vida y 250 millones de dólares rodando una obra maestra en celuloide, que se lo piense dos veces: Christopher Nolan claramente no sabe ahorrar. ¿Para qué molestarse en construir decorados reales o contratar a estrellas de Hollywood si un fondo verde mal recortado y una inteligencia artificial con pocas ganas de trabajar consiguen el segundo puesto en Prime Video? Al fin y al cabo, el arte moderno ya no se mide en estatuillas del Óscar, sino en la cantidad de dedos despistados que pulsan el play equivocado un domingo por la tarde mientras buscan el mando entre los cojines del sofá.
Fuente: Infobae, FormulaTV, Variety, The Washington Post.