El precio de ser joven en España
Vivienda inalcanzable, empleo precario y maternidad postergada dibujan el retrato de una generación que empieza a dudar de si el esfuerzo sirve para algo.

"El alquiler medio en España, 1.176 euros al mes, equivale ya al 98,7% del salario medio de un joven."
Una generación sin techo
Arrastramos un problema de vivienda desde 2008 y nadie se ha molestado en solucionarlo. Porque ya no se trata solo de la especulación, sino de cómo de encarecida está la vida hasta el punto en que el alquiler medio en España, 1.176 euros al mes, equivale al 98,7% del salario medio de un joven, siempre y cuando no te quieras ir a un pueblo perdido de la mano de Dios, en cuyo caso ya baja a 700 euros. No es solución, ¿verdad? Pues para algunos políticos sí. La solución es irte a vivir donde ellos digan, no donde tú quieras. Nos han expulsado del mercado de la vivienda a varias generaciones, y los números lo confirman.
La tasa de emancipación juvenil (16-34 años) se encuentra en el 14,5%, la más baja registrada; solo el 31% vivía fuera del hogar familiar en 2024, frente al 42% de 2014, 11 puntos por debajo en una década de diferencia. El déficit habitacional de emancipación alcanzó 311.403 hogares jóvenes en 2024, el dato más alto en diez años. Y no es que no queramos irnos de casa: es que no podemos, porque el sueldo no acompaña y el encarecimiento de la vida menos aún. En diez años, los salarios de menores de 35 subieron un 30%, mientras el precio de compra de vivienda subió un 65% y el alquiler un 82%. Comprar una vivienda media (223.000 €) exige dedicar el sueldo íntegro durante 15,6 años, así que no sorprende que la independencia media se retrase hasta los 30.
"Comprar una vivienda media exige dedicar el sueldo íntegro durante 15,6 años"
Ese hueco entre lo que ganamos y lo que cuesta vivir es el que están llenando ahora con el coliving, coliving obligatorio, porque ningún joven se puede permitir vivir solo, habitaciones a precio de piso, cuando antiguamente con un solo sueldo en casa se podía mantener la casa y a seis hijos. Eso hace que nos replanteemos si el problema es la supuesta especulación u otra cosa. Cuando el salario sube lo mínimo, pero el resto sube el triple, igual deberíamos preguntarnos qué es o quién es el problema: si los propietarios por ser propietarios y no mostrar supuesta "piedad" por quienes no tienen vivienda, o un Estado que solo nos lleva de forma constante a la ruina sin permitirnos hacer y deshacer con nuestro dinero lo que nos gustaría.
Empleo precario, futuro incierto

Y la vivienda no es el único muro. A la falta de un techo propio se le suma la falta de un sueldo estable: el paro juvenil en menores de 25 años está en el 24,5% en el primer trimestre de 2026, con 440.400 desempleados, 10 puntos por encima de la media UE (14-15%). Con ese panorama, no hace falta buscar muy lejos para entender cómo tantos jóvenes acaban en bandas, drogas, altercados: todo tiene que ver, todo está relacionado. Están creando una sociedad desesperada para que tengamos que depender de ellos, de tal forma que solo así puedan controlarnos y hacer lo que quieran con nosotros.
Natalidad
Esa misma precariedad que nos impide emanciparnos es la que nos impide, después, formar una familia. Ya los hijos no los podemos tener desde los 25 años porque es económicamente imposible: la edad media a la maternidad en mujeres españolas es de 33,2 años y no varía desde 2021. La tasa de fecundidad es de 1,10 hijos por mujer desde 2024, una de las más bajas de Europa junto a Malta (1,01) y Lituania (1,11), muy lejos del nivel de reemplazo generacional, que es de 2,1.
"La edad media a la maternidad en España es de 33,2 años, sin apenas variación desde 2021."
Percepción de futuro
Entre la vivienda inalcanzable, el empleo precario y la maternidad postergada, se dibuja una generación que empieza a dudar de si el esfuerzo sirve para algo. El 67% cree que "no rendirse" es clave para el éxito, pero 6 de cada 10 creen que factores externos frenarán su progreso, aunque se esfuercen. Y no es una contradicción: es la consecuencia lógica de todo lo anterior.
Han hecho de la resignación una política de Estado. Temen a la familia porque es lo único que no pueden controlar; por eso lo que buscan con un ferviente ahínco es una generación sin raíces, sin patrimonio, porque quien nada tiene nada reclama, nada discute y todo lo entrega.
Datos y fuentes: Instituto Nacional de Estadística (INE), Funcas, Barómetro Juventud de Fad Juventud, e información de Infobae, Idealista y Mundiario (2025-2026).