Guía de supervivencia cultural
Cinco cuadros que te salvarán la vida en situaciones sociales — una guía exprés de historia del arte para sobrevivir a la próxima cena en la que alguien decida presumir de cultura.
Los pedantes del arte están al acecho y se encuentran entre nosotros, sobre todo en fiestas y reuniones de amigos. Y lo digo por experiencia: más de una vez han intentado dejarme en evidencia hablando de arte, y no lo han conseguido. Una cosa es que te apasione la expresión artística y otra muy distinta es soltar un aluvión de datos mirando de reojo al interlocutor para comprobar si es capaz de seguir la conversación. Eso, sin duda, es mala uva.
Seguro que has visitado algún museo y que te ha marcado algún artista en especial, pero eso no significa que estés preparado para que analicen tu gusto artístico en cuestión de segundos. Por eso llega esta munición para contraatacar: cinco obras conocidas que podrás utilizar a tu favor la próxima vez que te veas en una situación social incómoda.
01 · Barroco y vanguardia — La unión de Rubens y Picasso
Los horrores de la guerra (1637), de Pedro Pablo Rubens

Los horrores de la guerra (1637), Pedro Pablo Rubens · Palacio Pitti, Florencia
Es un óleo sobre lienzo barroco que se conserva en el Palacio Pitti de Florencia, y resulta absolutamente dramático: Marte avanza con el escudo y la espada empapada en sangre, arrastrado por Alecto —la furia— y acompañado de dos monstruos que representan la peste y el hambre, consecuencias directas de la guerra. Venus intenta detenerlo mientras Europa, vestida de negro, implora el fin de la destrucción.
Lo curioso de este cuadro es su paralelismo visual y temático con el Guernica (1937) de Pablo Picasso: encontramos numerosas similitudes compositivas entre ambas obras, y las dos transmiten un contundente mensaje antibelicista.

Guernica (1937), Pablo Picasso · versión mural cerámico en Gernika
02 · Manierismo veneciano — El cuadro que cobra vida
El lavatorio (1548-1549), de Jacopo Tintoretto

El lavatorio (1548-1549), Jacopo Tintoretto · Museo Nacional del Prado
Este óleo sobre lienzo de pintura manierista veneciana se encuentra en el Museo Nacional del Prado. Representa el momento de la Última Cena en que Jesús se levanta de la mesa para lavar los pies a sus discípulos: Cristo y san Pedro ocupan un extremo de la composición, mientras que en la zona central aparecen la mesa, los discípulos reunidos en torno a ella y un perro.
Lo más interesante de la obra es su perspectiva descentrada y sus escorzos, que hacen que la mesa y las figuras parezcan moverse y ganar relieve según el punto desde el que se observen. Si te desplazas frente al cuadro, los apóstoles y el mobiliario se reorganizan casi mágicamente ante el espectador.
03 · El enigma de la corte — El mensaje oculto de Goya
La reina María Luisa con mantilla (1799-1800), de Francisco de Goya

La reina María Luisa con mantilla (1799-1800), Francisco de Goya · Palacio Real de Madrid
Este óleo sobre lienzo se conserva en el Palacio Real de Madrid, aunque existe una copia realizada por Agustín Esteve —a petición de la propia reina— que hoy se encuentra en el Museo Nacional del Prado. La obra muestra a la reina María Luisa de Parma vestida con un traje negro de encaje y gasa, y una mantilla española sujeta con un lazo rosa.
El propio Museo del Prado niega que en las texturas realistas de la tela y los encajes se escondan mensajes ocultos del pintor. La institución lo atribuye a una creencia popular según la cual Goya escondía figuras demoníacas o burlonas en las vestimentas de la realeza, un adelanto de lo que serían después sus Pinturas Negras. Pero fíjate bien: si te acercas al cuadro y observas la falda de la reina, ¿qué ves?
04 · El Medio Oeste americano — Cuando tu dentista parece un belga de 1600
American Gothic (1930), de Grant Wood

American Gothic (1930), Grant Wood · Instituto de Arte de Chicago
Este óleo neogótico sobre aglomerado de madera se expone en el Instituto de Arte de Chicago. El cuadro ilustra a un granjero que sujeta una horca junto a su hija, frente a una casa de estilo gótico rural. Wood quiso representar el estilo frontal y hierático del arte flamenco del siglo XV para retratar los roles tradicionales del hombre y la mujer del campo norteamericano.
Lo curioso es que el artista escogió como modelos, por sus rasgos de aire renacentista, a su propia hermana y al dentista de su localidad, Cedar Rapids, en Iowa.
05 · Renacimiento y mitología — Una partitura oculta en la danza
Alegoría de la primavera (1477-1478), de Sandro Botticelli

Alegoría de la primavera (1477-1478), Sandro Botticelli · Galería Uffizi, Florencia
Se trata de una obra en temple sobre tabla del Renacimiento, que representa una escena narrada por el poeta Ovidio en La metamorfosis: el origen mitológico de la fiesta de Flora. La secuencia narrativa avanza de derecha a izquierda y puede contemplarse, en su gran formato original, en la Galería Uffizi de Florencia.
Existe una teoría que relaciona la obra con una partitura oculta, según la cual la composición visual estaría estructurada como una octava musical: el ritmo visual y la simetría agrupan a las nueve figuras en intervalos —3-1-3-1— que imitan los compases y silencios de una melodía renacentista.
Con estas cinco obras en la recámara, la próxima vez que alguien intente ponerte a prueba en una fiesta, serás tú quien lleve la conversación.