De Olimpia a Los Ángeles: el hilo invisible que une la Tregua Sagrada con el deporte de hoy
De la llanura de Olimpia al programa de Los Ángeles 2028: por qué los Juegos se celebran cada cuatro años y quiénes son los atletas más laureados de la historia olímpica.
Mientras el pelotón internacional de ciclismo calienta motores para el inicio de la Vuelta a España 2026, la figura del medallista olímpico Tadej Pogačar vuelve a acaparar los titulares deportivos globales. Este dinamismo moderno es el último eslabón de una cadena competitiva que comenzó hace casi tres milenios en la Antigua Grecia.
El origen
Los registros sitúan el nacimiento de los Juegos Olímpicos en el año 776 a.C., en la llanura de Olimpia, concebidos como un festival religioso en honor a Zeus. Durante su celebración se decretaba la Tregua Sagrada, una ley que obligaba a detener todas las guerras entre las ciudades-estado griegas para garantizar el viaje seguro de los atletas. Tras doce siglos de continuidad, el emperador romano Teodosio I los abolió en el año 393 d.C., sumiendo la tradición en un letargo que duraría más de 1.500 años.
¿Por qué cada cuatro años?
El intervalo entre juegos no es una decisión logística del azar, sino herencia directa del calendario astronómico griego: la Olimpiada, ese periodo de cuatro años, daba nombre a la unidad con la que los helenos medían su cronología. El aristócrata francés Pierre de Coubertin respetó ese ritmo al refundar los juegos en 1896 bajo el recién creado Comité Olímpico Internacional (COI), tanto por fidelidad al misticismo clásico como para dar tiempo a la preparación física de las delegaciones. Desde la década de 1990, además, los Juegos de Verano y de Invierno se intercalan, de modo que el mundo vive una cita olímpica cada dos años.
Los Ángeles 2028
El engranaje del COI opera a pleno rendimiento en este tercio final de año. Superado el ecuador de 2026 tras los Juegos de Invierno de Milano-Cortina, las comisiones organizadoras centran ya sus esfuerzos en el programa de Los Ángeles 2028. El debate actual se concentra en la salud mental de los atletas de alto rendimiento y en la viabilidad de las nuevas disciplinas aprobadas, como el flag football y el squash, prueba de que la estructura nacida en Olimpia sigue adaptándose a las audiencias del siglo XXI.
Los reyes de la gloria olímpica
El olimpismo moderno ha consagrado a atletas que desafiaron los límites de la resistencia humana. El nadador estadounidense Michael Phelps encabeza el medallero histórico con 28 medallas —23 de ellas de oro—, una cifra que superó el registro que durante décadas ostentó la gimnasta soviética Larisa Latýnina, con 18 medallas, 9 de ellas de oro. En la vertiente invernal, la esquiadora de fondo noruega Marit Bjørgen es la deportista más laureada de la historia de los Juegos de Invierno, con 15 medallas, 8 de ellas de oro.
Michael Phelps encabeza el medallero histórico con 28 medallas, 23 de ellas de oro.
Fuente: Comité Olímpico Internacional (COI).